Peligro, Bangoura

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Más de 600 días sin marcar un gol con el Rayo Vallecano. Más de 8 meses fuera del once habitual de Paco Jémez. Más presente en la grada que en el campo. A pesar de ello Lass Bangoura es estos días actualidad en los medios de alcance nacional. Una presencia efímera y no relacionada con sus logros futbolísticos sino con el revuelo informativo en torno al virus del Ébola.

Ya han pasado más de 3 años desde la aparición en escena del jugador de Guinea Conakry en el primer equipo. Lass celebraba como un chiquillo, allá en mayo de 2011, el ascenso del Rayo Vallecano a Primera División subido en los hombros de Alejandro Arribas. Un talento incontrolable había propiciado su salto del juvenil al primer equipo de la mano de José Ramón Sandoval. Cualquier miembro de esa plantilla aún recordará cómo Lass se marchaba en los entrenos, no una sino varias veces, de cualquiera que saliera a su encuentro.

Llegó el debut en Primera y con él sus primeros goles. Un gol para el recuerdo en el Benito Villamarín -donde por cierto también se estrenó un año más tarde Léo Baptistao, compañero de quinta en el Juvenil- y un doblete en el Ciutat de Levante para disparar las alertas de los ojeadores de la liga. Cantos de sirena en una temporada de más a menos que terminó saliendo desde el banquillo mientras el equipo apuraba la permanencia con el famoso tamudazo.

Comenzó la era Jémez, un técnico experto en sacar lo mejor de su plantilla y con planes de formación para cubrir las carencias del africano. Titular de arranque, el 6-1 en Valladolid le pasó factura. Comenzaba la tormenta por el desierto para un Lass Bangoura que perdía protagonismo al tiempo que se ganaba la ojeriza del técnico.

Y en la 2013/14 llegó el estancamiento. Bloqueado mentalmente en su relación con el técnico, la aportación de Lass desapareció de las estadísticas. Su chispa desapareció del campo ahogado por las dudas. Centrar, tirar, correr hacia al ataque o tapar su banda en defensa se han convertido en lagunas insalvables para un chaval de 22 años con cualidades para hacer eso y mucho más. Esta semana su castellano entrecortado ha sido protagonista en los medios por una causa accidental que poco tiene que ver con el fútbol que guarda en sus botas. Y es que muy pocos se acuerdan ya de ese fútbol. Ahí está el verdadero peligro para Lass Bangoura.

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