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¿Minuto 5 para Paco Jémez?

Escribimos este texto sin ninguna pretensión. Lo hacemos sólo porque nos gusta caminar junto al Rayo Vallecano y sus hinchas por cualquier senda. Sí, jamás nos tiramos a la cuneta ni nos damos la vuelta. Cabeza arriba y corazón adelante, sea como sea ese camino que hemos de recorrer junto a la franja roja. Nos gustan las autopistas de 4 carriles, como a todos. Pisar el acelerador, asomar el codo por la ventanilla, calarnos unas modernas gafas de sol, cantar a pleno pulmón el rock and roll que escupe el viejo cd, incluso tocar una guitarra imaginaria que hace alucinar al tipo que va en el coche de al lado. Sin prisa, siempre por el carril de la derecha, con el taxi madrileño, el que siempre presume de los colores del Rayito. Pero también disfrutamos el viejo camino de tierra, lleno de pedruscos y desniveles, ese en el que no se puede ir a más de 20 km/h. Jamás nos detenemos porque lo único que nos interesa es alcanzar la meta. Así fue en Segunda B, la comarcal con más baches de España. Y ahora el taxi transita por una gran autopista (de peaje) con esa permanencia matemática que asegura la 5ª temporada consecutiva en Primera División. Nunca hasta ahora se había conseguido, es historia del club. Espectacular.

Insisto. Estas líneas no esconden ninguna pretensión. No están escritas en primera persona del singular, ni siquiera en primera del plural. Son solamente una ilusión, o una sugerencia, o una idea, o una pedrada en la cabeza, qué sé yo. Recuerdo con orgullo y toneladas de satisfacción cómo hace algunos meses activamos desde aquí ese minuto 24 que ya formaba parte del fondo y del corazón de Vallekanfield. Fue muy emocionante comprobar cómo la hinchada vallecana se implica en cualquier iniciativa que sea por y para el bien de su idolatrada franja. Pensamos, desde la humildad, que este es el momento de reforzar un proyecto, el proyecto que desde hace varios años ha sido capaz de congelar una enorme sonrisa en la cara de los aficionados del Rayo Vallecano. Y es evidente que la imagen visible de ese proyecto es Paco Jémez.

Paco no ha renovado. Paco no ha descartado aún al Rayo. Paco pide mucho, muchísimo dinero. Paco tiene buenas ofertas de la Premier inglesa. Paco termina las temporadas exhausto. No digo que trabaje más ni menos que los

demás, pero empezar de 0 (literal) cada verano es demoledor. Él es capaz de armar un equipo cada año desde unos cimientos que apenas se intuyen. Desgaste infinito, sin duda. Y resultados. Pero cuando uno habla del Rayo Vallecano es una memez quedarse sólo con los resultados. Este proyecto deportivo ha sido (y es) el orgullo de abonados del Rayo Vallecano y abonados (sin carné físico) del barrio de Vallecas. La valentía es patrimonio de los que sueñan, y en eso este Rayito no ha tenido rival. Conmovedor. Maravilloso.

Es una gilipollez obviar que el fútbol de élite posee superávit de intereses, dineros y mamoneos, y padece un profundo déficit de corazón y sentimientos. Y Paco, como profesional, también está metido en ese negocio. Su gran virtud es que él no engaña a nadie, no se arrodilla detrás de esa hipocresía que al final siempre empuja a la superficie la verdadera realidad de las cosas. Paco pide más dinero… y así lo reconoce. A día de hoy es el gran obstáculo para una renovación de la que estoy firmemente convencido aún no se ha escrito el último capítulo. Percibo que la hinchada del Rayo está, de forma abrumadora, agradecida al trabajo de Paco Jémez, y que aplaudiría hasta romperse las manos la continuidad del hijo del artista. Quizás sea la grada la que pueda dar el último empujón. Quizás sea la grada la que haga pensar a Paco. Quizás sea la grada la mejor negociadora del mundo. Quizás sea la grada la que toque las arterias de la emoción. Quizás sea la grada la que, una vez más, gane el partido. Quizás este proyecto, que va más allá de la figura de Paco, y en el que Vallekanfield es esencial, merezca activar algo especial. ¿Por qué no volver a hacer historia desde el santuario del fútbol de barrio? Es romanticismo, nada más… y nada menos.

¿”PACO QUÉDATE” en el minuto 5 de cada tiempo?

Sin pretensión, sólo con la ilusión de que jamás se detenga la fabrica de sueños. Aquí, como en todo, manda y decide el rayismo.

RHOpinionFirmaCSB

 

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