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La bipolaridad cuesta dos puntos

Vuelve el Rayo a las andadas y parece que no ha cambiado nada. La bipolaridad tan de moda se reflejó cuando casi acababa el verano y la mayoría ya se veía con la camiseta roja y la franja blanca camino del curro un 1 de septiembre. Pues no. Cuando todos enfilábamos Payaso Fofó camino de la Fuente de la Asamblea con 4 puntos y empatados en plaza Champion con Valencia, Celta y Granada, llegó Abdoulaye, de apellido paterno Ba, y la volvió a liar parda. Digamos que le ayudó algo el de la portería llevándoselo por delante al igual que en la primera caraja allá por los seis minutos de partido, cuando tanto monta, monta tanto, regalaron el primer escarnio de la temporada a uno de esos cachorros salidos de la Castellana. Ay señor.

Tocó remar como siempre y entre medias se vio al mejor Rayo de la lejana época de Juande, aquel que ya maravilló con su 1-5 y el liderato en Villarreal. Cristian ya había sacado tres, una de ellas de dentro de las mallas, Zè Castro era el káiser y manejaba el eje de la defensa a capricho, por delante un Baena soberbio hacía el mejor partido que se le recuerda con la franja roja (blanca), Trashorras destilaba fútbol de quilates, allá un pase cruzado, acá una media vuelta y volvemos a empezar.

Por detrás y a los lados la única parte que chirría en el engranaje de Jémez. Que nadie le pregunte por Nacho porque nunca dirá la verdad. Lógico también, pero el chaval anda metido en las convocatorias como si se lo hubiese ganado por comer yogures. Tito a pierna cambiada hace lo que puede y se salvó de la expulsión más de una vez. Sesenta metros más allá Quini debutando en 1ª División y sacando la papeleta como mejor puede, y ya en el zurrón una segunda parte magistral en Vallekas. Seamos sinceros, ni uno ni otro están siendo de lo más destacable del once, pero a Quini se le perdona todo y tiene pinta de lateral de los grandes.

Caso aparte son los extremos. Aquí han llegado dos monstruos, dos tíos de esos que se han puesto un día un pantalón corto y se comen el mundo. Me da igual empezar por Aquino o por Kakuta, pero han bastado dos semanas para dar lecciones de entrega, constancia, visión de juego, verticalidad, compromiso y un sinfín de adjetivos. Ojo, problemón cuando éstos falten por lo que se ha podido ver por ahora. Si alguien esperaba a Lass, pues eso, que le siga esperando. Valga que el guineano el año pasado se comió todos los marrones, cuando jugaba bien y cuando jugaba mal, pero si alguien dudaba de él por su ausencia ante los de Simeone, no creo que se venga arriba después de verle en Riazor más de veinte minutos. Igual cuando lean esto pertenece a la historia y anda cedido quién sabe dónde.

Al menos apareció el de siempre, el que parece que nunca hace nada y transita por el centro del campo sin darse importancia: Alberto Bueno. Los dos goles de ayer no son más que el comienzo de un nuevo romance que ya el año pasado trajo a Vallekas alegría tras alegría. Ha encontrado partenaire con Aquino y de ese binomio vive el Rayo. Buena noticia para todos.

Capítulo aparte merecen los dos de arriba. Quien esperara goles de Manucho se ha confundido de futbolista excepto que explote cual Larrivey en la segunda vuelta de la Liga. Contra el Depor la tuvo y bien clara y se esfumó en un mano a mano de killer. Confianza máxima eso sí, y más en una Vallekas necesitada de ídolos con esa configuración corporal, Larrivey mediante. Por él la reaparición de Léo Baptistao. Nada que objetar, nada que reprochar. Ni él, ni Lass ni Morcillo son culpables de nada, bueno sí, de no saber retener la pelota cuando más se necesitaba y darle oxígeno a un Depor que estaba contra las cuerdas y casi pidiendo la hora. Menos aún el brasileño, al que se le notó fuera de posición y no en su mejor estado físico. Paco le dio minutos porque entrenando no se juega al fútbol y ante el Elche, con dos semanas más de entrenamientos, Vallekas seguro que le da ese plus que necesita para volver a ser el que fue cuando salió camino del Calderón.

Resumiendo, parón liguero vergonzoso nada más comenzar y partido ante un Elche que seguirá marcando el devenir del mejor Rayo en nombres de los últimos diez años. Nos vemos en quince días si ustedes quieren, y si no también.

RHOpinionFirmaFS

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