Ismael Gil, cambio de rumbo

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ISMAEL GIL

INTRODUCCIÓN

Ponerse a escribir sobre un amigo siempre es mas complicado de lo que parece. Resulta más difícil todavía cuando sabes que el protagonista está pasando unos días complicados. Aunque algunos no lo crean y otros no lo entiendan, detrás de cada periodista hay una persona, con sus sentimientos y todo. Hoy me siento en un sofá para despedir a mi amigo Ismael Gil Broncano como jugador del Rayo Vallecano. Trece años de entrega no han bastado para considerar que debía continuar en el equipo de su vida, el equipo que le ha hecho crecer y que le ha enseñado a ser mejor portero porque mejor persona era complicado.

Es cierto que el Rayo Vallecano le ha dado mucho pero él también ha dado mucho por esa franja que le podrán arrebatar de la camiseta pero que siempre seguirá cruzándole al alma. Ya h an pasado varios días desde que el club le comunicara que no cuentan con el para la próxima temporada. Ha habido muchas lágrimas, muchas llamadas, muchos abrazos y muchos recuerdos.

TRECE AÑOS DE ENTREGA NO HAN BASTADO PARA CONSIDERAR QUE DEBÍA SEGUIR EN EL RAYO

Me recibe una persona sin rencor aunque consciente de que la actitud de algunos ha dejado bastante que desear. Y es que en estas, en las malas, es cuando aquellos que viven de la sonrisa falsa y la palmada en la espalada salen a la luz. Por suerte Isma tiene mucha gente que le quiere. Es su gente, esa que no falla y que le ha sacado muchas sonrisas en los últimos días. Un sofá, una grabadora y varios amigos son testigos de la conversación con el portero, allá va, amigo.

HAN PASADO VARIOS DÍAS DESDE QUE TE COMUNICARON QUE NO SIGUES EN EL RAYO VALLECANO. ¿LO VES DE OTRA MANERA?
“Es complicado pensar algo diferente cuando llevas tanto tiempo ahí y tu ilusión es estar con el primer equipo. Es verdad que con el paso de los días, hablando con mis familiares y amigos, he buscado las cosas positivas. Siempre miro el lado positivo de la vida y pienso que las cosas pasan por algo, así que seguro que algo bueno me depara el futuro. Ahora lo que quiero es trabajar duro para conseguir en otro lado lo que no he conseguido en el Rayo Vallecano”.

UNA ETAPA QUE SE CIERRA

TRECE AÑOS Y EL CUENTO NO ACABA COMO HABÍAS SOÑADO
“Está claro que no cierro esta etapa como me hubiera gustado. Mi sueño era debutar con el primer equipo y jugar toda la vida en el Rayo Vallecano, pasar de ser el eterno capitán del Rayo B al posible capitán del primer equipo. Los palos te ayudan a aprender. Paco Jémez siempre dice que las palmadas en la espalda te debilitan y los palos te hacen mas fuerte. Esta vez tendrá que ser así”.

¿RECUERDAS TU PRIMER DÍA EN EL RAYO VALLECANO?
“Aunque queda lejos recuerdo perfectamente el primer día que llegue a Vallecas. Fuimos varios chicos a entrenar con Pedro Pablo Ludeña, entonces seleccionador de la Madrileña. Él me llevó junto con Javier Nanclares, Álvaro Moreno, Marco Prados y Sergio Martínez. De allí nos fuimos al Rayo y gracias a Pedro Pablo puedo decir que he disfrutado de estos trece años en el Rayo. Fue un día que recordaré siempre”.

¿SIEMPRE QUISISTE SER PORTERO?
“Sí, siempre lo tuve claro porque de pequeño era gordito y vago. Es verdad que mi padre fue portero de fútbol sala y yo le veía y me gustaba. Empecé en el equipo Mar Abierto con cinco años. El primer día fui a entrenar con unos guantes de bici me dijeron que tuviera cuidado porque podía hacerme daño y efectivamente me torcí un dedo. Quisieron que fuera jugador de campo y les dije que no, a mi eso no me gustaba, yo siempre de portero”.

FÍJATE SI HA CAMBIADO EL RAYO DESDE ESE DÍA HASTA HOY
“El Rayo Vallecano ha crecido muchísimo en estos trece años, pero esa esencia de familia, de estar todos unidos, de ser un club especial, siempre se ha mantenido. El cambio ha sido grande, de pasar a pedir campos para entrenar por todo Madrid a tener una Ciudad Deportiva como la que tenemos ahora. Es un cambio radical”.

¿TU MEJOR RECUERDO CON LA CAMISETA DEL RAYO VALLECANO?
“Los amigos que me llevo. Álvaro, Marco, Chechu, Jorge Sáez y todos los compañeros que he tenido. Y en el tema deportivo, esos abrazos con Jorge en partidos muy importantes, paradas que significaron poder jugar Copa del Rey y Copa de Campeones en División de Honor. Pero lo más especial ha sido este año, aunque haya sido en Tercera División porque he disfrutado muchísimo con mis compañeros. Y por supuesto debutar con el primer equipo en el Trofeo de Vallecas contra el Getafe en el Estadio. La gente puede pensar que es un torneo menor pero para mí significó mucho ese día. Parar dos penaltis y escuchar a la grada coreando mi nombre es algo que me llevo para siempre”.

VALLECAS

HABLEMOS DE ENTRENADORES…
“Me llevo buen recuerdo de muchos. Pedro Pablo, Emilio, Morón, he tenido muchos aunque de todos me quedo con dos. Con Jimeno porque me dio alas cuando el club estaba dudando de mi, apostó por mi. Y con Paco Jemez, porque me ha enseñado muchísimas cosas. No me extraña que salga su foto cuando hablan de un posible sustituto para Del Bosque porque él saca el 150% de cada jugador. También resaltar la figura de dos entrenadores de portero que he tenido: uno es Pedro Moncayo y el otro es Miguel Medina. Miguel es un espectáculo como persona y como preparador, es un gran psicólogo”.

¿QUÉ ME DICES DE TUS COMPAÑEROS EN LA PORTERÍA?
“He compartido vestuario con grandes compañeros. Andrés, Juan Carlos, pero sobre todo con dos muy grandes que son Dani Giménez y Cobeño. Son dos pedazo de porteros que además son dos personas espectaculares. Cobeño es uno de los grandes porteros que hay en España. Me llamarán pesado, me dirán que no tengo razón, pero me da igual. La tranquilidad y la sangre fría que tiene Cobe la tienen muy pocos. Y su función dentro del vestuario es todavía mejor. Eso poca gente lo sabe”.

MUCHOS JÓVENES DE LA CANTERA VEÍAN EN TI ESE ESPEJO DONDE MIRARSE. ¿LO SENTÍAS ASÍ?
“Yo no sabia el cariño que me tenia la gente hasta ahora (se emociona, los ojos se le hacen pequeñitos y se humedecen) y el respeto de muchos compañeros de la cantera. Pensaba que la gente tenía como referentes a gente como Míchel, Coke o Cobeño. Nunca voy a terminar de agradecer el apoyo y el cariño que he tenido desde que me comunicaron que no seguía en el club. Yo no soy nadie, soy una persona que tiene un coche viejo con muchos kilómetros, una persona normal. El otro día iba andando por un centro comercial y alguien que no conozco se acerco a mi para darme ánimo. Esas cosas me sobrepasan. No entiendo como alguien como yo que ni siquiera ha debutado con el primer equipo puede recibir tanto cariño de tanta gente. No tengo palabras para tanto agradecimiento, de corazón”.

BUENO, VALLECAS ES ASÍ DE ESPECIAL
“En Vallecas no seremos ricos y la gente paga sus abonos algunos con penurias para poder alimentar a su familia, pero somos así, gente de corazón, gente de raza. Estamos con los nuestros y con los nuestros morimos. Siempre he aconsejado a toda la gente del fútbol que se pasen por Vallecas si tienen la oportunidad, así van a saber lo que se respira aquí”.

FUTURO

¿GUARDAS ALGÚN REPROCHE PARA ALGUIEN?
“Es una tontería echarle en cara algo a alguien. lo que tenga que decir se lo diré a esa persona a la cara que es como yo hago las cosas, me gusta ir siempre de frente. Es verdad que esperaba alguna llamada pero yo siempre podré mirarles a la cara. Los míos han estado ahí que es lo realmente importante”.

EN ESTA CARRERA DE FONDO MUY POCOS LLEGAN A LA META. AHORA PARECÍA QUE ESTABA MAS CERCA EL SUEÑO SE TE ESCAPA DE LAS MANOS. ¿AHORA QUÉ?
“Es verdad que ahora lo veía mas cerca. Son muchos años ya y cada año recibes ilusiones y promesas de gente del club que al final no llegan a cumplirse. Hay que seguir, mi vida profesional no se acaba en el Rayo, hay que luchar por intentar lograrlo. No ha podido ser aquí pues tendrá que ser en otro sitio. Yo creo que este era el lugar idóneo pero no ha podido ser”.

MI VIDA PROFESIONAL NO TERMINA EN VALLECAS, NO HA PODIDO SER AQUÍ Y TENDRÁ QUE SER EN OTRO SITIO

TE DEJO QUE TERMINES ENVIANDO UN MENSAJE DE DESPEDIDA
“Espero volver a Vallecas, no sé si con la camiseta del Rayo Vallecano o con otra, pero sí jugar ese partido especial que tengo en la cabeza, en el Estadio de Vallecas y en Primera División. Quiero dejar claro es que esté donde esté siempre seré un rayista más y un vallecano de corazón. Y que espero que toda esa gente que me quiere que allá donde vaya sean también un poquito de ese equipo. Yo no les voy a olvidar”.

Cuando le comunicaron a Isma que no seguía en el Rayo, una persona del club le dijo “estoy seguro de que volverás”. No sé si ese día llegará o no, pero tengo claro que si sucede no podremos decir que Isma vuelve a su casa, porque él, y no otros, nunca se habrá ido. Su próxima parada es el Fuenlabrada, y lo mejor es que será feliz aunque será raro. Raro como esa primera vez que te emancipas y sientes que no es la cama donde creciste. Pero es tu nueva casa y encaras el reto con ilusión y con muchas ganas de hacerla tuya.

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