Gran reserva

Antonio Rodríguez Martínez sigue soñando despierto. A sus 35 años, con más de 15 campañas como profesional y con un amplio historial de partidos en Primera, Segunda, Segunda B y Copa del Rey, Toño disfruta del fútbol como el primer día. Una trayectoria tan seria como el rostro que luce cuando se pone los guantes y se sitúa bajo palos, dispuesto a realizar una vez más su trabajo. Un rostro tan serio como el que luce cuando confiesa que aún no está de vuelta de nada y que no piensa en la retirada.

Esa seriedad deja un hueco para una sonrisa nostálgica cuando habla de esa UEFA del 2008 en Santander cuando el Racing plantó cara por Europa a equipos del potencial de PSG o Schalke 04. Y es que con más de 200 partidos en Primera, un descenso con el Racing y un ascenso con el Recre, 380 goles encajados y un  millón de anécdotas a sus espaldas, el comienzo de su aventura en el fútbol queda lejos.

Fue a finales de los noventa cuando David Vidal le dio su primera oportunidad en el Hércules de Alicante. No sólo eso, sino que le cambió el apodo para toda su carrera. “Fue una frase de cachondeo. Me dijo que Antonio Rodríguez no era nombre deportivo para un portero y que me tenía que llamar Toño Martínez. Así quedó y además David me apreciaba mucho”, confiesa sobre el peculiar técnico gallego.

La realidad es que hoy, más de 15 años después de firmar su primer contrato profesional, Toño es titular en Primera División. A pesar de ser el último en llegar el pasado verano, ya ha disputado 9 partidos con la camiseta del Rayo Vallecano. Con la tranquilidad del trabajo bien hecho y el equipo en mitad de la tabla, el guardameta repasa con nosotros los puntos más relevantes de su carrera deportiva y su situación actual en el equipo de Paco Jémez.

344

PARTIDOS

344 partidos jugados, 341 como titular, sólo 3 como suplente y 331 de ellos completos. 220 en Primera División. 5 expulsiones y 22 tarjetas amarillas.

30418

MINUTOS

Más de 30000 minutos de juego repartidos entre Hércules, Recre, Racing, Granada, Elche y Rayo Vallecano. Un ascenso a Primera con el Recreativo, una participación en Copa de la UEFA con el Racing y un descenso, también con el Racing, a Segunda División.

380

GOLES

380 goles encajados, 283 de ellos en la máxima categoría. Trofeo Zamora de Segunda con el Recreativo de Huelva en la Temporada 2003/04.

 

PRIMEROS PASOS EN ALICANTE

“La situación del Hércules era complicada. Se lesionaron dos porteros de la primera plantilla y se quedó Falagán jugando. Hicieron un partido contra el juvenil en el que yo estaba y salió bien la cosa. Así llegué al primer equipo”, empieza a relatar el actual cancerbero del Rayo Vallecano sobre sus primeros pasos en el mundo del fútbol.

Y es que Toño siempre tuvo claro que su sitio estaba debajo de la portería: “Desde que tengo uso de razón es lo que me ha gustado, incluso cuando tenía dos o tres años es la equipación que me hacía mi madre. En el colegio y en la calle siempre me ponía de portero. No me motivaba ser jugador de campo, disfrutaba tirándome en la portería y la afición fue a más. Luego tuve la suerte de cumplir mi sueño y ser profesional con tantos años en la élite”.

Cuando llega la adolescencia toca elegir entre los estudios o emprender una aventura profesional. “Con una edad tan temprana no eres consciente de lo que va a pasar en un futuro. Tienes el instituto y cuando eliges ya eres portero para siempre, no puedes jugar en otra posición. Pasé de la etapa de cadete a la de juvenil que comentaba, que fue la más importante para mi. Se nos dio bien en esa categoría y por fortuna el Hércules apostó por mí. Me hicieron un contrato para blindarme y con 16 años pude dar el salto a Segunda División con David Vidal”, recuerda.

Así llegó la hora de dar los siguientes pasos y buscar fortuna fuera de su ciudad natal: “Veía que mi carrera iba progresando. Tuve cuatro años de contrato profesional que pude cumplir, así que dejé a un lado los estudios y me centré en ser profesional. El objetivo del Hércules era el ascenso pero no pudo ser y terminé sin renovar. Tuve la fortuna de recalar en el Recreativo de Huelva recién descendido de Primera, lo que supuso un paso muy importante en mi carrera”.

SANTANDER, PUNTO ÁLGIDO

“El punto más elevado de mi carrera es el del Racing. Para un jugador competir a nivel europeo es un objetivo muy importante. Los más agraciados por presupuesto pueden hacerlo por norma, pero nosotros también lo conseguimos”, recuerda sobre su conocida etapa en el equipo cántabro.

Más de 200 partidos en Primera que terminaron de una forma que no estaba prevista. “Son muchos años, muestra de que tanto el club como yo teníamos complicidad. Estábamos contentos y aunque me quedaban varios años de contrato no lo pude cumplir por circunstancias del fútbol”.

“CON 35 AÑOS YO NO ESTOY DE VUELTA DE NADA. A ESTA EDAD MUCHOS PORTEROS DAN UN GRAN NIVEL”

Una larga y exitosa etapa en el Racing que de repente deja paso a la versión más nómada de la profesión de portero: “De estar tan estable en Santander a estar tres años en tres equipos distintos hay un gran cambio. No lo pensaba así, pero en el fútbol suceden estas cosas y ahora estoy haciendo lo que no hice cuando era más joven”.

En ese sentido, Toño agradece la apuesta realizada por equipos como el Rayo Vallecano en este momento de su trayectoria profesional: “Quiero dar las gracias a los equipos que están confiando en mí en esta etapa. Aunque estés bien físicamente es fácil que te miren por la edad en lugar de por lo que puedes dar. Con 35 años yo no estoy de vuelta todavía. Hay muchos porteros que dan un gran nivel con esa edad”.

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UN VERANO COMPLICADO

El verano de 2014 es uno de los que se recuerdan en casa de Toño. Sin equipo tras ver frustrada la opción de recalar en Zaragoza, la sombra de no encontrar acomodo en un equipo de primer nivel empezó a ser alargada. “Es cierto que tenía Zaragoza el pasado verano, pero surgió una historia que no me gustó. Hay cosas que no se pueden decir y parece que el malo fui yo por no querer ir. Agradezco al Zaragoza su interés, porque en ese momento mi situación era complicada, pero al hablar con una persona de allí y ver el plan que había terminé por no decidirme”.

Sin embargo, se dieron las circunstancias oportunas para recalar en Vallecas: “Surgió el Rayo Vallecano y lo decidí sin pensar. Seguir en la élite con un equipo que lo viene haciendo tan bien como el Rayo Vallecano era una gran opción para mí. Siempre me había resultado un equipo simpático al que tenía cierto cariño. Estoy muy agradecido a todos los miembros del club que confiaron en mi para que viniera”.

Su mujer, siempre al tanto de las opciones de futuro, le apoyó en la decisión. “La familia lo sabe desde el principio. Mi mujer conocía lo de Zaragoza y no quería que fuera allí en esas condiciones. Cuando sale lo del Rayo tuve su apoyo para venir aquí y luchar por un puesto”, relata sobre los momentos vividos el pasado verano.

Con Cobeño y Cristián Alvárez ya entrenando, la papeleta de hacerse con un puesto en el once parecía más que complicada. “Eres un profesional del fútbol y vienes a competir bien, a ponerte en forma. No había hecho la pretemporada con el equipo y el entrenador no conocía mi trabajo del día a día. Partía de cero pero mi mentalidad era positiva para conocer el sistema de juego y a mis compañeros. A partir de ahí ponerle las cosas complicadas al técnico a la hora de elegir”.

“La mala fortuna de mis compañeros hizo que fuera convocado y luego jugar contra el Athletic. Se ganó contra un rival importante y complicado. Luego jugué cuatro o cinco partidos seguidos hasta que yo también tuve la desgracia de caer lesionado. Te toca empezar de cero, recuperarte y volver a ganarte la confianza del técnico, no es nada fácil”, explica después de recuperar la titularidad por segunda vez esta temporada.

EN EL BANQUILLO, PACO JÉMEZ

La metodología de trabajo de Paco Jémez no pasa desapercibida para un veterano como Toño: “Paco Jémez imprime carácter y tensión al equipo. Quiere que el jugador esté al máximo en cada entrenamiento y en cada partido. Eso le da un plus y se está viendo con todo lo que está consiguiendo. El Rayo es un equipo en el que se fijan mucho. Hay partidos de otros equipos que no te llaman la atención pero el Rayo siempre intenta hacer cosas bonitas de cara al espectador, tomando riesgos. Eso es de agradecer”.

La dinámica del día a día deja hueco para el trabajo específico con el resto de guardametas. “Paco lo deja en manos de Pedro para que desarrolle sus ejercicios”, nos explica, aunque reconoce que no hay margen para la relajación en ningún momento: “Luego entramos en el grupo para entrar en la dinámica del juego con el pie. Paco nos exige tanto como al resto”.

“CUANDO VENÍA A VALLECAS CON OTROS EQUIPOS NOS COSTABA SACAR UN RESULTADO POSITIVO, EN VALLECAS LOS PARTIDOS SON MUY INTENSOS”

A veces la nómina de defensas en el once titular no es tan extensa como le gustaría a un portero. La defensa de tres obliga a estar muy atento, pero Toño le resta importancia al dibujo táctico: “Lo llevamos bien porque se entrena. De cara al exterior parece que falta gente atrás (risas) pero de cualquier manera el equipo intenta jugar desde atrás. ¿La de Getafe? Fue un fallo mío, no de lo que pide el míster. Dudé más de la cuenta, el delantero estuvo listo y luego tuve la fortuna de evitar el gol sacando el balón con la pierna”, recuerda aliviado.

“Siempre ha sido un campo muy difícil. Cuando venía con otros equipos siempre nos costaba mucho puntuar y sacar buenos resultados. La afición de Vallecas estaba volcada con los suyos y eran partidos muy intensos. Raramente he venido con otros equipos y he sacado resultados positivos de aquí”.

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APARTADO Y TITULAR

A sus 35 años no está para bromas. El famoso caso del teléfono en el vestuario terminó con Toño 15 días apartado del primer equipo. El cancerbero reconoce su error, acata la decisión disciplinaria y únicamente insiste en aclarar que el suceso no fue durante ninguna charla técnica. “Incumplí las normas, pero no fue en una charla técnica. Fue en el vestuario. De 10 a 10:30 no podemos utilizar el teléfono y yo estaba preguntando a mi mujer por mi hija que había pasado la noche mal. Lo hice mal, estábamos avisados y acaté mi error”.

“LO DEL TELÉFONO NO FUE EN UNA CHARLA TÉCNICA, PERO ME EQUIVOQUÉ. QUIERO DEJAR MUY CLARO QUE ACATÉ LA DECISIÓN QUE TOMÓ EL ENTRENADOR”

“¿Demasiada sanción? No sé si fue excesivo o no, pero lo que está claro es que me equivoqué y punto. Lo que más claro quiero dejar es que acaté la decisión del entrenador. Me molestó la noticia porque la realidad no estaba contrastada. Lo de suspender de empleo y sueldo que se comentó no era cierto. Me perjudicaba lo comentado y por eso quise decir que no fue así, nada más”.

En cualquier caso, el incidente es agua pasada para todos. Toño ha recuperado la titularidad, pero reconoce que lo pasa muy mal cuando un compañero tiene la desgracia de cometer un error: “Está claro que nunca me alegro del mal de nadie y menos cuando falla un compañero, sea un delantero o un portero. Lo que importa es el equipo y cuando le pasa algo a un compañero en la portería sólo pienso ‘vaya putada, me cago en la…’. La relación entre todos los que competimos en la portería es muy normal”.

En cuanto a la plantilla, Toño no duda en asegurar que es una de la más completas a las que ha pertenecido en su carrera: “Tenemos una plantilla muy completa. Lo demostramos en Copa cuando no pasamos por un pelo y los menos habituales demostraron estar muy preparados. También en Liga cuando alguien cae lesionado o por ciclo de tarjetas. El rendimiento es muy elevado, sólo tienes que ver casos como los de Jozabed y Alex Moreno. Creo que se ha firmado muy bien. Esta es una de las plantillas más completas en las que he estado”.

GASOLINA PARA RATO

Alejado de los medios, Toño disfruta del anonimato que proporciona el Rayo Vallecano a pesar de estar jugando en Primera División. “Está claro que aquí la atención la copan Real Madrid y Atlético, el resto estamos un poco olvidados, pero ese es un tema de los medios”, comenta mientras recuerda anécdotas con rivales y compañeros como Ronaldinho, Raúl o Cañizares. “Me llevo muy buenos recuerdos de muchos jugadores que lo han sido todo en el mundo del fútbol”.

El fútbol ha cambiado mucho en estos últimos 15 años. La desigualdad de presupuestos ha derivado en una liga segmentada con un marco muy distinto al que Toño conoció en sus primeros pasos como profesional. “En los últimos años se ha generado mucha desventaja. Antes se necesitaban 42 puntos para conseguir la permanencia y ahora con 37 te puedes salvar. Los presupuestos están muy reducidos para muchos equipos en contraste con los de arriba”.

¿Hasta cuándo? No le cambia el gesto. No piensa en la retirada ni en lo que hará cuando termine su aventura en la portería. “No lo sé, no pienso en la retirada. Estoy viviendo un sueño, me han sucedido muchas cosas bonitas en el mundo del fútbol. Con la excepción del descenso del Racing este juego me ha dado muchas más cosas buenas que malas”, expone con firmeza. “No me paro a pensar en el final, me encuentro bien y pienso en disfrutar todo el tiempo que me quede jugando”.

“¿HASTA CUÁNDO? NO LO SÉ, NO PIENSO EN LA RETIRADA, LLEVO MUCHOS AÑOS VIVIENDO UN SUEÑO”

Tampoco sabe dónde. Se aferra al aquí y ahora y no piensa más allá de lo que está disfrutando este año en Vallecas en Primera División: “No me pongo metas. Si el Rayo Vallecano decide seguir contando conmigo yo seguiré estando en forma para devolver la confianza que depositen en mí”.

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TOÑO MARTÍNEZ, DURANTE UN ENTRENAMIENTO CON EL RAYO VALLECANO 2014/15

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