Desarbolados por un huracán celeste

Batacazo del Rayo Vallecano en Balaídos. El conjunto dirigido por Paco Jémez disputó el mejor primer minuto y medio de la temporada, adelantándose en el marcador con un testarazo de Manucho a los 20 segundos de juego. Instantes después, Sergio Álvarez evitaba con una mano milagrosa el segundo para los locales tras otro cabezazo a bocajarro, esta vez de Amaya. Y se acabó el Rayo.

Los siguientes ochenta y ocho minutos, más los descuentos, fueron de completo dominio celeste. La apuesta táctica de Paco Jémez, con una defensa de tres formada por Amaya, Ba y Zé Castro, hizo aguas. Nolito y Orellana campaban a sus anchas en tres cuartos de cancha, haciendo sufrir a Trashorras y Jozabed, descolocados en tareas defensivas.

Un espectacular caño de Nolito a Amaya dio paso al empate, obra de Joaquín Larrivey desde dentro del área. El argentino no celebró ni este tanto, ni el tercero que llegaría minutos más tarde, por respeto a su pasado rayista. Los que sí celebraban la exhibición futbolística del Celta eran sus aficionados, encantados por el aluvión de ocasiones y goles que iban cayendo sobre la portería de Toño.

El guardameta, que volvía al once tras la lesión de Cristian y la aparición de Cobeño el pasado miércoles, ni estuvo especialmente acertado ni pudo hacer mucho más durante los noventa minutos. Santi Mina se convirtió en su particular pesadilla, empezando con un remate cruzado a los veinte minutos de juego que ya adelantaba merecidamente a los locales.

Jémez no tardaba en reconocer el error en su propuesta y movía dos fichas antes de la media hora de juego. Ba y Licá pagaban los platos rotos y dejaban su puesto a Tito y Nacho. Los dos laterales recuperaron el dibujo más tradicional de los franjirrojos, pero no corrigieron la deriva negativa que conducía inexorablemente a una goleada local.

El segundo de Larrivey -tras un error de Toño bajo palos- y el segundo de Santi Mina -tras un error colectivo con Trashorras enganchado evitando el fuera de juego- dejaron el partido sentenciado con un 4-1 antes del descanso.

No hubo atisbo de reacción en la segunda mitad. El martilló pilón de los de Berizzo siguió golpeando sobre el área rayista con la misma intensidad. Fundidos, como si jugaran con pesas de cinco kilos en cada tobillo, todos los jugadores del Rayo Vallecano parecían cien veces peores de lo que en realidad son. La sombra del descalabro habitual de cada temporada, como el de Valladolid en su momento, fue poco a poco conduciendo a la aceptación -con resignación- de lo que estaba sucediendo.

Así las cosas, Santi Mina redondeó su actuación con otros dos tantos en una noche para el recuerdo del joven atacante vigués de 19 años. El pitido final de Clos Gómez -que apenas tuvo que señalar 4 faltas del Rayo en todo el partido- señalaba el camino de los vestuarios para ambos equipos. Alivio final a la tortura sufrida por los de Jémez, que tendrán una oportunidad para recuperar su nivel y curar la herida dentro de una semana contra el Almería en el Estadio de Vallecas.

RHOpinionFirmaJCO

PUNTUACIONES RAYO HERALD

4 TOÑO

5 BA

4 ZÉ CASTRO

3 AMAYA

2 JOZABED

3 TRASHORRAS

5 LICÁ

4 EMBARBA

2 KAKUTA

5 BUENO

5 MANUCHO

4 TITO

4 NACHO

5 MIKU

2 JEMEZ

EL DETALLE

LA NOCHE DE SANTI MINA
La pesadilla del Rayo Vallecano fue el sueño de Santi Mina. A sus 19 años, el delantero del Celta de Vigo consiguió pasar a la historia de la liga como uno de los jugadores más jóvenes en conseguir 4 goles en el mismo partido. El ariete, junto con Nolito, Orellana y Larrivey, fue un dolor de muelas permanente para la zaga franjirroja.

IMAGEN: RICARDO GROBAS / ADRIÁN IRAGO (FARODEVIGO.ES)

IMAGEN: RICARDO GROBAS / ADRIÁN IRAGO (FARODEVIGO.ES)

TAGS >

Sorry, the comment form is closed at this time.