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Aturdidos por el fútbol moderno

Perdido. Desorientado. Aturdido por un ataque de fútbol moderno que lacra la identidad de cualquier equipo humilde que se precie. Así compareció y deambuló, con más pena que gloria, el Rayo Vallecano por el Martínez Valero. Cuatro años en la máxima categoría dan para muchas cosas, incluyendo olvidar quién eres y de dónde vienes.

Camuflada en disyuntivas tácticas, esa evidente falta de identidad fue la verdadera causa del naufragio del equipo de Paco Jémez contra el colista. Y es que la franja se puede permitir muchas cosas, pero competir sin alma no se encuentra entre ellas. El sentimiento rayista, ese que compensa las diferencias de presupuesto, ese que empuja cuando te flojean las piernas, ese que te levanta cuando te has caído, ese que materializó el 13 de mayo de 2012 en Vallecas, ha huido despavorido para no volver. Rectifico. Para volver, como siempre, previa llamada a filas de los incondicionales, pero de eso hablamos luego.

Antes un poco del partido, aunque no diera para mucho. El juego es propiedad de los jugadores y apuntar de forma permanente al técnico es equivocar el tiro. La contribución de Jémez al despropósito en Elche es igual que la contribución de Jémez al éxito de no haber pisado en meses los puestos de descenso. Negar lo evidente es, además de injusto, mezquino. A partir de ahí procede mirar a los que se visten de corto, especialmente a aquellos que tienen potencial para dar más y no lo dan.

Sin temor a equivocarnos podríamos decir que el lunes todos estuvieron por debajo de su nivel. Tampoco nos equivocamos concretando y diciendo que Léo lleva semanas, más bien meses, a años luz de lo que se espera de él. Insúa ya es oficialmente una decepción y Zé Castro ni se parece al central que le cambió la cara al equipo el año pasado. Actores principales como Aquino, por mencionar otra pieza muy por debajo de su nivel, que deben tomar mejores decisiones sobre el terreno de juego.

Ejemplos concretos. Las faltas innecesarias al borde del área de los primeros veinte minutos no fueron órdenes directas de Jémez. El acto de irresponsabilidad de Baena, protestando con una amarilla recién sacada, no fue dirigido por el técnico. La candidez de Alex Moreno -por cierto el mejor en la segunda parte- en la jugada del segundo gol no es una directriz de banquillo. Por hacerlo corto, cuotas de responsabilidad y exigencia repartidas de forma proporcional según el peso de cada elemento de la plantilla con sus técnicos y, por supuesto, sus jugadores.

Y así llegamos a la famosa “falta de perspectiva” comentada por Paco Jémez en la previa. Error de lectura del técnico cordobés por un motivo muy sencillo: la influencia de los elementos externos al equipo sobre el rendimiento del mismo es nula. Cero. Nada, ni un poquito. Que un aficionado, un periodista, el taxista, el de la taquilla, Blas, Luquero, F.Sebastián, el de Marca que no tiene

twitter o el demonio que maneja los hilos del Herald se crea que el Rayo tiene la mejor plantilla de la historia y debe jugar la UEFA es completamente irrelevante.

“Alguien se creía que no íbamos a sufrir….”, “No sé quién se ha inventado que somos la mejor plantilla de…”. Palos de ciego. Nada de nada. Humo. Aquí lo único que importa es lo que piensan los protagonistas y la perspectiva que ellos mismos tienen de la situación. Sólo si ellos la pierden Jémez tiene un problema que atajar. Lo que se diga desde fuera, para bien o para mal, no influye. No le den más vueltas que ese tema no da para más. Remar en una sola dirección y con la cadencia oportuna es su responsabilidad, la de nadie más.

Cierro con el #AhoraRayoAhora y el #SoyDelRayoYNoMeRindo ante el que los seguidores del Rayo Vallecano responderán una vez más de manera sobresaliente. Olvidados en tiempos de bonanza y reclamados en tiempos de necesidad, los de la grada son los únicos que persisten en el tiempo. Ni Mikus, ni renovaciones ni quíteme usted allá esas pajas. Su realidad social y el amor incondicional a unos colores no dejan margen para la duda. Allí estarán siempre sin dejarse engañar por la perspectiva del fútbol moderno.

RHOpinionFirmaJCO

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