Adiós a las vallas del Teresa Rivero

15 de marzo de 2011. No nos lo podemos creer. Desde una de las ventanas de los bloques de Teniente Muñoz-Díaz contemplamos por primera vez el aspecto del Estadio Teresa Rivero sin vallas. Nuestras imágenes confirman que las obras iniciadas unos días antes iban por buen camino y por fin, más de 35 años después de su inauguración, los aficionados podrían disfrutar del fútbol sin el riesgo de quedar atrapados entre un amasijo de hierros cortantes.

No podemos resistirnos y conseguimos acercarnos a los operarios que trabajan a pie de césped. Echamos una mano a echar al camión trozos sueltos de valla y nos quedamos con algún otro pedazo de recuerdo. Las vallas de la vergüenza por fin son historia en Vallecas.

Lo cierto es que esta medida ponía el punto y final a una petición recurrente de los aficionados al Rayo Vallecano. Durante esos meses, Rayo Herald informó puntualmente de las negociaciones entre IMDER, Delegación del Gobierno y el propio Rayo Vallecano para llegar al acuerdo definitivo. Denunciamos la situación de peligro en repetidas ocasiones y publicamos el reportaje “Una tragedia en ciernes“, en el que una serie de imágenes ilustraban el peligro de los elementos cortantes y oxidados en el Estadio.

Así las cosas, a finales de ese mismo mes el Rayo Vallecano celebraba la retirada de las vallas con la visita del Betis de Pepe Mel. En el lateral de la Albufera un mosaico con el lema “Porque sin tí la vida no sería igual” recibía al equipo antes de un choque trascendental para el ascenso. Un zapatazo de Piti decidía el partido a favor de los de Sandoval. Carlos Sánchez Blas cerraba el círculo con una pieza de opinión sobre lo acontecido en Vallecas ese fin de semana.

 

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